El Laboratorio Némesis
nació entre el espejo y la máscara, tras los
cuales ya no se esconde ningún colectivo,
sujeto, asociación o plataforma determinadxs. En constante
crisis de identidad, el laboratorio némesis se construye a
sí mismo a través de sus acciones y creacciones,
reservándose el derecho a contradecirse tanto cuanto sea
necesario
como una de sus más valiosas cualidades.
Laboratorio es el nombre que le
damos a los no-lugares donde actuamos, espacios cerrados de
significación en los que buscamos abrir grietas por las que
pueda colarse el pensamiento crítico, creativo y disidente. Con
el tiempo, hemos terminado comprendiendo que ya no necesitamos tanto
justificar la subversión como llevarla a cabo.
Carecemos por tanto de definicion y
de
programa, así como carecemos de manifiesto y de
remordimientos. Nos da igual lo que piense el ciudadano pasivo de los
massmedia, nos conformamos con la mirada
cómplice del espectador cómplice, ese que se frota los
ojos en un gesto
de cansancio momentos antes de lanzarse a prender fuego
al escenario en el que se desarrolla el
espectáculo de su
propia vida.
Y sin embargo continuamos hablando,
y el nosotros desde el que hablamos
ya no hace referencia a ninguna identidad, sino a un
posicionamiento dentro de la batalla por el espectáculo.
Sabemos que las palabras mienten, que los ideales mueren, que
las teorías matan, y
sin embargo no estamos dispuestxs a renunciar a nuestras luchas, porque
seguimos pensando que dejar el arte en manos de los artistas
es casi tan irresponsable como dejar la política en manos de los
políticos...
... y a partir de aqui, todo
está por decir.